El
objetivo de la política de calidad es ofrecer a nuestros clientes y
consumidores finales los productos adecuados.
El cliente es el punto central de nuestro
interés. Por eso, tiene derecho a exigir calidad, a que las entregas se cumplan
y a un buen servicio al cliente.
El cumplimiento de los requisitos de calidad
es obligación y tarea de todos los empleados. Por eso, se incidirá en fomentar
la conciencia de la calidad en todos los aspectos y será una tarea constante de
la directiva.
La empresa garantizará la calidad a través de
una estrecha sinergia entre la venta, el desarrollo, la fabricación y la
comprobación del producto.
La calidad es algo que debe planificarse.
Esto empieza desde el momento mismo de las conversaciones comerciales y del
desarrollo.
La calidad es algo que debe producirse. Por
eso son tan importantes las materias primas, el estado de la maquinaria y la
cualificación del personal.
Todos los empleados son responsables de la
mejora de la calidad. Una bajada de los costes no puede ir en detrimento de la
calidad y debe perseguirse con otros medios.
Se dará mucho valor a una
buena información y formación del personal.